13 de septiembre de 2010

Filosofar con niños

Relacionar la filosofía con los niños no es algo a lo que estemos habituados, sin embargo es una herramienta excelente para desarrollar su pensamiento. Una propuesta original y excelente para que tengamos en cuenta padres y docentes.



Filosofía para niños (FpN) es una propuesta educativa que brinda a los niños instrumentos adecuados en el momento en que comienzan a interrogarse acerca del mundo y de su inserción en él. Es un programa sistemático y progresivo especialmente diseñado para niños y adolescentes desde los 3 hasta los 18 años. A partir de temas tradicionales de la historia de la Filosofía y, mediante un conjunto de pautas metodológicas, cuidadosamente planificadas y experimentadas, que rescatan la curiosidad y el asombro de los niños y las niñas, se propone estimular y desarrollar el pensamiento complejo (high order thinking) del otro en el seno de una comunidad de indagación. En esta comunidad, en la que sus miembros trabajan para ser capaces de entender el punto de vista de los demás y se esfuerzan solidariamente por descubrir el sentido del mundo y de la sociedad en la que viven es donde se lleva a cabo el programa. FpN, creado en 1969 por Matthew Lipman (EE.UU.) y que se aplica, actualmente, en más de cincuenta países de todos los continentes, no se propone convertir a los niños en filósofos profesionales, sino desarrollar y mantener viva en ellos una actitud crítica, creativa y cuidadosa del otro (caring thinking). Para ello se apoya en:
  • Un conjunto de relatos filosóficos que sirven como textos básicos de lectura y como disparadores para la discusión filosófica.
  • Libros de apoyo para el docente que ponen a su disposición variados planes de discusión y ejercicios que facilitan la consecución de los objetivos propuestos.
  • Un programa de formación para docentes, que les permita extraer todas las posibilidades de los relatos y asegurar un desarrollo secuencial de las destrezas propuestas.
  • Una metodología pedagógica tendiente a transformar el aula en una comunidad de indagación.
     Los niños se asombran y se preguntan no sólo sobre sí mismos, sino también sobre el mundo y la sociedad en que viven, tienen necesidad de encontrar un marco de referencia que dé significado a aquello que les resulta enigmático. Tratan de dilucidar lo que les rodea mediante una explicación científica, mediante algún tipo de historia que les procure una interpretación útil en el ámbito simbólico o formulando el asunto filosóficamente en forma de pregunta. Muchas de las preguntas que hacen frecuentemente, por ejemplo, "¿qué es la mente?", "¿qué es la realidad?", "¿qué son las cosas?", "¿qué es el bien?", "¿qué es lo justo?', "a partir de lo que sabemos, ¿qué podemos averiguar?", pueden ser consideradas preguntas filosóficas. Los objetivos no se agotan en el desarrollo de habilidades cognitivas sino que se orientan a formar personas razonables, lo cual involucra una instancia de sociabilidad en el razonamiento. Además del desarrollo de destrezas cognitivas (destrezas en el razonamiento, en la indagación, en el análisis conceptual, en la interpretación) y del trabajo con conceptos filosóficos ("verdad", "justicia", "belleza", "bien", "lenguaje", "libertad", etc.), el Programa implica el afianzamiento de actitudes y hábitos tales como: desarrollar la capacidad de autocorrección, aprender a escuchar a los demás, prestar atención y esforzarse por entender, pedir y dar razones , etc. Obviamente, la faz formativa trasciende el dominio de lo estrictamente filosófico ya que las habilidades y destrezas son generalizables a otras áreas del saber, y los hábitos y actitudes que se promueven son indispensables en toda sociedad democrática. Es necesario preparar a los niños y niñas para que sean capaces de pensar por sí mismos, a fin de que puedan renovar creativamente la sociedad en la que viven y, al mismo tiempo, favorecer su propio crecimiento creativo. Al decir que la educación debe permitirles desarrollar las herramientas que necesitan para valorar las expectativas sociales de manera crítica, se está afirmando que la educación debe tender al desarrollo de seres humanos capaces de evaluar el mundo y a sí mismos, así como de expresarse con fluidez y de forma creativa y cuidadosa de los demás.
    Algunos objetivos específicos de Filosofía para Niños:
    • Que el niño desarrolle y ejercite su capacidad de razonar (extraer inferencias de distinto tipo, clasificar y categorizar, trabajar con la coherencia y la contradicción, formular preguntas, identificar supuestos, formular relaciones causa-efecto, conocer y evitar -o saber utilizar- la vaguedad en el lenguaje, distinguir ambiguedades, reconocer la interdependencia entre medios y fines, definir términos, identificar y utilizar criterios, ejemplificar, construir hipótesis, contextualizar; anticipar, predecir y estimar las consecuencias, generalizar, descubrir falacias no formales, normalizar frases del lenguaje cotidiano, etc.);
    • Que desarrolle su pensamiento creativo;
    • Que se familiarice con la práctica del pensamiento cuidadoso del otro (caring thinking);
    • Que desarrolle su capacidad para encontrar sentido en la experiencia (descubrir conexiones, descubrir alternativas, ofrecer razones, descubrir relaciones parte-todo y todo-parte, detectar y reconocer incoherencias).

Experiencia:

Trabajar en Filosofía con niños parte de la necesidad de que los niños puedan pensar por si mismos, educándolos para desarrollar sus destrezas, dándoles herramientas para trabajar en comunidad de indagación, donde sus miembros sean capaces de entender el punto de vista de los demás, y se esfuercen solidariamente por descubrir el sentido del mundo y la sociedad en que viven. Mediante un conjunto de pautas metodológicas, que rescatan la curiosidad y el asombro de los niños, se propone estimular y desarrollar el pensamiento complejo del otro en el seno de una comunidad de indagación.
A partir de objetivos claros a trabajar con niños entre 3 y 6 años; se inicia el acercamiento a pautas metodológicas básicas tendientes a desarrollar la capacidad de comunicación, de expresión, la participación y la cooperación entre los niños. Es un proceso que se desarrolla en espiral, donde la función filosófica está presente. Un punto fundamental es ayudar a los niños a descubrir que pueden pensar sobre su pensamiento de una manera ordenada. Trabajar Filosofía con niños implica el afianzamiento de actitudes y hábitos tales como: desarrollar la capacidad de auto corrección, aprender a escuchar a los demás, prestar atención y esforzarse por entender, pedir y dar razones, entre otras.


TEXTOS DE FILOSOFÍA PARA NIÑOS


El libro de las tortugas

Gustavo Santiago
Recrea desde la ficción una experiencia colectiva realizada por docentes y alumnos de una sala de nivel inicial, con chicos de 4 años que “escriben” (oralmente) un libro cuyo tema central son los animales. La aparición -y desaparición- de Aquiles, las pequeñas anécdotas cotidianas y los misterios de la vida animal son algunos de los tópicos en torno a los cuales se teje la trama filosófica del relato. 
En la Introducción se señala que este libro es “como una caja con un montón de agujeritos en la tapa y en las paredes. Adentro de la caja hay animales, montones de animales. Hay cocodrilos, jirafas, hipopótamos, canarios, hormigas, iguanas, dinosaurios, elefantes, abejas y muchísimos animales más. Sobre todo, tortugas. ¡Está lleno de tortugas! Cada página del libro es como uno de los agujeritos de la caja; cuando las leas va a ser como si espiaras para ver qué hacen los animales que hay adentro”.
Invitación, entonces, a asomarse al mundo de la literatura, de la filosofía, de la vida para disfrutarlos de un modo reflexivo; invitación a alimentar la curiosidad, el cuestionamiento, el diálogo; invitación, finalmente, a entregarse a la aventura del pensamiento.

Filomeno y Sofía

Historias para filosofar con los más chiquitos
Gustavo Santiago
Filomeno y Sofía cuenta la historia de dos niños (¿de cinco años?, ¿de seis?) que comparten una misma pasión por los relatos. Sólo que Filomeno prefiere oírlos y Sofía, contarlos. En lo que coinciden sí, es en que una historia se disfruta más si se la comparte con otros y en que la historia no termina cuando acaba su narración, sino que se prolonga en los diálogos que pueden derivar de ella. Jugando a “las historias” y dialogando acerca de las cosas que les pasan, Filomeno y Sofía recrean -sin saberlo- algo que caracteriza a la práctica filosófica desde hace milenios: la reflexión en torno a relatos portadores de sentido y a la propia experiencia. Si bien Filomeno y Sofía puede leerse “de corrido”, como cualquier relato para niños, está pensado especialmente como texto para suscitar la reflexión y el diálogo. Una sugerencia de lectura es hacer con la novela lo mismo que los personajes hacen con las historias que comparten: narrar un episodio y detenerse a pensar acerca de lo escuchado o leído.


ULA. Jugando a pensar

Sérgio A. Sardi
Este libro presenta un personaje (Ula) que busca, a través de preguntas, construir el sentido de su vida, invitando al lector a filosofar con ella a partir de la problematización de los conceptos básicos que fundamentan su vivir. Sus preguntas pretenden estimular a niños y niñas a elaborar sus propias cuestiones y a expresar, en su narrativa cotidiana, una postura en la cual ideas y problemas filosóficos se vuelvan significativos.


El descubrimiento de Aristóteles

Matthew Lipman
¿Qué es lo que Ari descubre? Ari es un personaje curioso y reflexivo, fascinado por el funcionamiento del lenguaje y el pensamiento, lo que lo lleva a descubrir algunas de las reglas de la lógica aristotélica, tal como su nombre lo indica. 
Ari se embarca con su grupo de compañeros y sus docentes en una investigación colectiva acerca de estas cuestiones y en la aplicación de estas reglas a diferentes situaciones que se les presentan en su vida cotidiana. 
Así, en las discusiones que sostiene este grupo de amigos se entrelaza el problema de los fines de la educación y la escuela con el razonamiento inductivo; o la situación que plantea al grupo el hecho de que un compañero no pueda ponerse de pie al izar la bandera por sus creencias religiosas con el análisis de las falacias informales. 
A lo largo de Ari desfilan personajes que ilustran distintos modos de pensamiento y de abordaje de la indagación: Ari el reflexivo, Lisa la intuitiva, Marcos el crítico, María la ingenua, así como distintos tipos de conflictos dentro y fuera de la escuela.

1 comentario:

  1. Hola, chicas:
    ¡Qué bueno que les interese la Filosofía con Niños!
    Gracias por recomendar mis libros. Si les interesa ampliar, hay algunos más:
    Filosofía con los más pequeños (para docentes de Inicial), y una novelita más para Inicial, que incluye algunas actividades: Juguemos a Pensar.
    Saludos,
    y gracias de nuevo!!!
    Gustavo Santiago

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